La salida especiada dura poco: enseguida el perfume se vuelve flor y miel, una rosa de mayo abrazada por mimosa e iris, cada vez más profunda conforme el musgo y el pachulí toman el fondo.
Es obra de Dominique Ropion, uno de los grandes perfumistas vivos, para Sisley en 2006. En departamental mexicana ronda los 7,700 pesos; nuestra lista de espera lo baja a menos de seis mil.