Arranca con esa fruta dorada que le da nombre al brillo: mango y membrillo, refrescados con toronja. El corazón es puro floral blanco mediterráneo, jazmín y azahar con un matiz de sal marina, y cierra limpio en almizcle y maderas claras.
Marie Salamagne lo firmó en 2020 para la familia Dolce de Dolce & Gabbana. Es el tipo de perfume que en mostrador mexicano cuesta el doble de lo que pedimos aquí.